La industria de los semiconductores vuelve a estar en el centro del debate global. Según fuentes surcoreanas, Samsung y SK Hynix —los dos mayores fabricantes de memoria DRAM del mundo— están notificando a sus principales clientes que los precios de la memoria para servidores podrían incrementarse entre un 60% y un 70% respecto al último trimestre del año pasado.
Un mercado dominado por la IA y la escasez estratégica
El auge de la IA generativa, los modelos de gran tamaño y la expansión de los centros de datos han provocado una explosión en la demanda de memoria de alto rendimiento. Los hyperscalers —Amazon, Google, Microsoft, Meta— están adquiriendo todos los chips disponibles para alimentar sus infraestructuras de entrenamiento y despliegue de modelos.
En este contexto, Samsung y SK Hynix están aprovechando una posición privilegiada: controlan la mayor parte de la producción global de DRAM y HBM, esta última esencial para GPUs de última generación. La presión por abastecer a los gigantes tecnológicos ha creado un entorno perfecto para elevar precios sin temor a una caída de la demanda.
¿Por qué suben tanto los precios?
Hay tres factores clave:
- Demanda sin precedentes: La IA ha multiplicado el consumo de memoria por servidor. Un solo clúster de entrenamiento puede requerir decenas de miles de módulos DRAM.
- Limitaciones de fabricación: La transición hacia nodos más avanzados y la producción de HBM reduce la capacidad disponible para DRAM convencional.
- Estrategia empresarial: Con márgenes históricos, los fabricantes buscan prolongar el ciclo alcista lo máximo posible.
El resultado es un mercado donde los compradores tienen poco margen de negociación y los proveedores pueden fijar precios agresivos.
Impacto en fabricantes, empresas y consumidores
El incremento de precios afectará de forma desigual:
- Fabricantes de servidores y OEMs: Verán incrementados sus costes de producción, lo que podría trasladarse a precios finales más altos.
- Empresas que dependen de IA: Los costes de ampliación de infraestructura aumentarán, especialmente para startups y compañías medianas.
- Consumidores finales: Aunque la subida afecta principalmente a DRAM para servidores, históricamente estos movimientos acaban repercutiendo en el mercado de PC y portátiles.
Además, este escenario podría acelerar la diversificación de la cadena de suministro, impulsando a competidores como Micron o a nuevos actores asiáticos.
Todo apunta a que los precios seguirán tensionados mientras continúe la fiebre por la IA. La llegada de nuevas generaciones de HBM y la expansión de fábricas podría aliviar la presión, pero no antes de 2026–2027. Hasta entonces, la memoria será uno de los componentes más estratégicos y disputados del sector tecnológico.