La industria de la inteligencia artificial vive un momento de transformación acelerada, y uno de los movimientos más relevantes de este inicio de 2026 es la incorporación de Peter Steinberger, creador del asistente de IA OpenClaw, al equipo de OpenAI. La noticia, adelantada por el medio TechCrunch, marca un punto de inflexión en el desarrollo de agentes personales capaces de ejecutar tareas reales y complejas en nombre del usuario .
OpenClaw —conocido anteriormente como Clawdbot y más tarde Moltbot— se popularizó rápidamente por su enfoque práctico: no solo respondía preguntas, sino que gestionaba calendarios, reservaba vuelos e incluso interactuaba con redes sociales pobladas por otros agentes autónomos. Su lema, “la IA que realmente hace cosas”, captó la atención de miles de usuarios y de los principales actores del sector.
Un creador que busca impacto global
En su anuncio oficial, Steinberger explicó que, aunque podría haber convertido OpenClaw en una gran empresa independiente, su motivación principal no es construir un gigante corporativo, sino “cambiar el mundo”. Según sus propias palabras, unirse a OpenAI es la vía más rápida para llevar esta visión a escala global.
Este movimiento refleja una tendencia creciente: los desarrolladores de herramientas de IA altamente especializadas están optando por integrarse en grandes laboratorios para acelerar la adopción y el impacto de sus tecnologías.
OpenAI apuesta por agentes personales avanzados
El CEO de OpenAI, Sam Altman, celebró públicamente la llegada de Steinberger y afirmó que liderará el desarrollo de la “próxima generación de agentes personales”. Esta declaración no es menor: los agentes autónomos se perfilan como la siguiente gran revolución tras los modelos generativos.
Mientras los chatbots actuales se centran en la conversación y la generación de contenido, los agentes personales buscan actuar, automatizando tareas cotidianas y profesionales con un nivel de autonomía cada vez mayor.

¿Qué pasará con OpenClaw?
Lejos de desaparecer, OpenClaw continuará existiendo como proyecto open source bajo una fundación, con el apoyo continuado de OpenAI. Esta decisión garantiza que la comunidad podrá seguir experimentando, ampliando y adaptando la herramienta, al tiempo que se beneficia del ecosistema tecnológico de OpenAI.
Para los desarrolladores y empresas que ya estaban explorando OpenClaw, esta es una excelente noticia: el proyecto no solo se mantiene vivo, sino que podría evolucionar más rápido gracias a la infraestructura y recursos de OpenAI.
La llegada de Steinberger a OpenAI no es un simple fichaje; es un indicador claro de hacia dónde se dirige la industria. Los agentes personales autónomos serán una pieza clave en la próxima ola de innovación, y OpenAI quiere liderar ese futuro.
Con esta incorporación, la compañía refuerza su apuesta por herramientas que no solo generen contenido, sino que tomen decisiones, ejecuten acciones y simplifiquen la vida digital de millones de personas.