La computación en la nube está entrando en una nueva fase marcada por la adopción masiva de la IA en las empresas. Según las previsiones recientes de Andy Jassy, CEO de Amazon, el mercado cloud podría duplicarse en la próxima década impulsado por el auge de los workloads de IA, que requieren más potencia, más infraestructura y un enfoque completamente distinto al de los servicios tradicionales.
Un cambio profundo en el tipo de cargas de trabajo
Durante años, el crecimiento del cloud se apoyó en almacenamiento, máquinas virtuales y hosting básico. Sin embargo, los sistemas de IA —especialmente los modelos generativos y las aplicaciones de inferencia— consumen muchos más recursos y dependen de hardware especializado. Esto está provocando un giro en la demanda: las empresas ya no solo buscan capacidad, sino alto rendimiento, baja latencia y acceso a chips avanzados.
Jassy estima que AWS podría alcanzar los 600.000 millones de dólares en ingresos para 2036, una cifra que supera ampliamente las previsiones anteriores y que se explica por la aceleración del uso de IA en entornos corporativos. Aunque no detalló cuánto provendrá de servicios tradicionales frente a IA, sí dejó claro que la infraestructura para IA será el motor principal del crecimiento.
La infraestructura cloud se reinventa para la IA
Construir centros de datos preparados para IA es un desafío completamente nuevo. Requieren:
- Más potencia eléctrica, debido al consumo intensivo de GPU y aceleradores.
- Sistemas de refrigeración avanzados, como liquid cooling.
- Redes de alta velocidad, esenciales para el entrenamiento distribuido y la inferencia a gran escala.
- Acceso a chips especializados, cuya disponibilidad sigue siendo limitada.
Amazon prevé invertir decenas de miles de millones de dólares al año en infraestructura de IA, una cifra que podría superar los 200.000 millones en los próximos años. Esta inversión masiva refleja la urgencia por ampliar capacidad ante una demanda que crece más rápido que la oferta.

La inferencia, el verdadero motor del crecimiento
Aunque el entrenamiento de modelos acapara titulares, la mayor parte del uso empresarial se concentra en la inferencia, es decir, en ejecutar modelos ya entrenados dentro de aplicaciones reales: chatbots, asistentes de programación, motores de búsqueda internos, automatización de procesos, etc. Estas cargas requieren disponibilidad continua y un volumen enorme de peticiones, lo que multiplica la necesidad de infraestructura estable y escalable.
Nuevas prioridades en la estrategia cloud empresarial
Las empresas están cambiando sus criterios de selección de proveedor cloud. Ya no se trata solo de precio o proximidad geográfica, sino de:
- Acceso garantizado a GPU y chips avanzados.
- Capacidad de escalar rápidamente.
- Compromisos a largo plazo que aseguren disponibilidad.
- Integración fluida con sistemas existentes para llevar la IA a producción.
Este cambio también implica nuevos riesgos: mayor dependencia del proveedor, contratos más rígidos y una presión creciente por modernizar arquitecturas internas.
Un futuro donde la IA domina el cloud
La visión de Jassy apunta a un escenario donde el crecimiento del cloud no vendrá de nuevas empresas migrando a la nube, sino de un uso mucho más profundo y exigente por parte de las organizaciones que ya están en ella. Si la IA se convierte en parte esencial de las operaciones diarias, la demanda de computación se multiplicará, redefiniendo por completo el mercado cloud.