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    Sr. Empresario, ¿Qué harás con tus empleados?

    Afrontamos retos sociales que nos afectan a todos y que no están resueltos ante la inminente llegada masiva de la Inteligencia Artificial. El impacto de la Tecnología (IA, Machine Learning, IoT, Robótica) en el empleo requiere análisis y vamos a tratar de ver algunas claves al respecto.

    Acabamos de publicar una interesante entrevista con Pau Sempere, en la que nos confirma que la inteligencia artificial, el machine learning y el IoT están ya aquí y las empresas que no apuesten fuerte por esas tecnologías se quedarán atrás.

    También Satya Nadella ha sido claro en referencia a la Inteligencia Artificial, y es que el presidente de Microsoft la ha puesto al mismo nivel de relevancia que sus actuales vacas lecheras, a sabiendas de que el negocio a corto y medio pasa por el IA.

    ¿Por qué aquellos empresarios que no apuesten por IA se quedarán atrás?

    Una de las razones fundamentales, si no la más importante, de la expansión de la inteligencia artificial de forma generalizada, es la reducción de costes de personal. Hablando de empresas, esta razón se posiciona por encima de la mera innovación. McDonalds toma los pedidos y cobra a través de máquinas no como ejercicio de innovación sino porque se ahorran personal e ingentes cantidades de dinero. Lo mismo aplica a millones y millones de puestos de trabajo.

    Sugiero ser realista, los empresarios que antes adopten sistemas inteligentes optimizarán sus costes laborales y generarán más capital para crecer que aquellos que no lo hagan. Además la innovación a través de sistemas inteligentes permite llegar a más clientes de manera más eficiente lo que también influye en beneficios y por ende poder de crecimiento. La logística, la gestión, las finanzas, las ventas, la producción, el transporte, las decisiones… son algunos ejemplos en los que los sistemas inteligentes ganarán enormes cuotas de protagonismo. Parece obvio que quien no aproveche el IA será menos competitivo o simplemente no será competitivo en un buen número de escenarios.

    «Seguiremos necesitando trabajadores para las tareas que conocemos hoy, pero muchos menos»

    La Política y su papel

    Como suele suceder este cambio totalmente predecible y que impactará profundamente en el modelo social, impositivo y laboral, no aparece en casi ninguna agenda política conocida en nuestro entorno. Parece que nadie se da cuenta de que en unos años millones de transportistas no serán necesarios, millones de abogados serán superados por máquinas que conocerán todas las leyes del planeta y la jurisprudencia global, los contables y administrativos tendrán como competencia máquinas que desarrollarán mejor su trabajo, y así millones y millones de trabajos que simplemente harán mejor, y sobretodo mucho más barato, las máquinas que los hombres.

    OIT 2019 – https://www.ilo.org/

    Harían bien los estados e incluso organismos como la Organización Mundial del Trabajo (OIT), y la propia ONU en acelerar ya un trabajo serio para tratar de paliar los efectos sociales que se avecinan y acortar las previsibles crisis entorno a la llamada cuarta revolución industrial. Todos podemos mirar atrás y ver lo que sucedió en las 3 previas ocasiones, y analizar las consecuencias positivas y menos positivas, las tensiones sociales, los conflictos y las mejores prácticas para afrontar una realidad que como siempre es muy tozuda.

    Esquema de las 3 revoluciones industriales vividas en los últimos 200 años y de la cuarta que se avecina

    ¿Catastrofismo?

    Pido a quien piense así que se dedique una hora a pensar como será el mundo laboral en unos años simplemente analizando lo que ya está pasando hoy, que es prácticamente nada en comparación con lo que viene. Dediquemos unos minutos a ver la cantidad de labores que se nos ocurren que pueden ser sustituidas por sistemas inteligentes. Recomiendo hacer este ejercicio con papel y lápiz así como jugar a ver cuantas tareas se nos ocurren pueden ser hechas por máquinas y dispositivos. Sin duda el hombre tiene capacidad de resolver los problemas y las crisis, pero eso no elimina el hecho de que el proceso de cambio supondrá retos importantes.

    Hace 100 años arar y sembrar un terreno ocupaba a 10 trabajadores del campo, hoy una máquina y un operador lo hacen mejor y más barato. Hace 2 años McDonalds tenía una frontal lleno de cajeros con personas tomando pedidos, hoy lo hace una máquina, y ya ha anunciado un nuevo sistema de inteligencia artificial para cubrir el servicio McAuto también. El siguiente paso será reducir su plantilla de cocineros, logistas, transportistas… llevará algo de tiempo pero llegará.

    Se seguirán necesitando trabajadores para hacer las tareas que conocemos hoy pero muchos menos, sin duda alguna. Solo la aparición de nuevas necesidades a ser cubiertas por fuerza laboral podrá dar salida a una crisis social de la que desconocemos sus consecuencias. Los empleos de menor cualificación son los que más riesgos soportan a medio plazo, por tres razones. (1) porque son el mayor porcentaje en número, (2) son en muchas ocasiones los puestos más fácilmente/rápidamente sustituibles por tecnología y (3) además por su alto número de recursos, suele ser el bloque que genera mayor volumen de coste para las organizaciones.

    Nadie dice que no seremos capaces de digerir esta nueva revolución, solo prevemos que no será suave ni sencilla y tendrá un impacto directo en el modelo social, el empleo y las condiciones laborales a nivel global. El cambio de modelo a la larga puede que sea positivo si se encuentran la maneras de resolver el reto laboral/social pero en el corto plazo parece claro que generará tensiones.

    Sr. Empresario, ¿Qué vas a hacer?

    Nadie duda a estas alturas que miles y miles de tareas van a ser realizadas por sistemas artificiales, no hablamos de androides, hablamos de dispositivos de múltiples formatos desde cámaras inteligentes con capacidad de compresión y toma de decisiones hasta simples ordenadores realizando cálculos, aportando respuestas, y realizando tareas de todo tipo. Pantallas, vehículos, sensores, robots de todo tipo y formato… es innegable que acelerarán el ritmo de ocupación de los espacios laborales actuales de forma drástica.

    La pregunta que podemos hacer y hacernos poniéndonos en los zapatos de los empresarios y accionistas de las empresas es ¿Qué vais a hacer?, ¿Cuándo vais a comenzar a sustituir personas por máquinas al nuevo ritmo que permite la tecnología?, ¿Vais a ser pioneros como McDonalds o vais a ser reactivos?, ¿Cómo vais a procesar la previsible reducción de necesidades de fuerza laboral?, ¿Dispones de modelos financieros fiables que muestren el impacto directo e indirecto del cambio de paradigma laboral?, ¿Que vas a hacer con los trabajadores que no necesites?

    Podemos elucubrar todo lo que queramos pero lo cierto es que estamos en manos de políticos y de empresarios. ¿Que van a hacer? esa es la pregunta aun sin respuesta clara. Pero por otro lado los trabajadores tenemos mucho que hacer y ser parte de la solución. Los puestos menos cualificados son, sin duda alguna, los que más riesgo tienen, toca buscar espacios de valor cuya sustitución por tecnología sea más complicada. Nadie vendrá a resolver nuestra capacidad de aportar valor económico en un entorno completamente distinto, solo nosotros tenemos en nuestro poder intentarlo.

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