La Comisión Europea ha confirmado la renovación por seis años adicionales —hasta 2031— de las decisiones de adecuación que permiten el flujo libre y seguro de datos personales entre el Espacio Económico Europeo (EEE) y el Reino Unido. Esta prórroga garantiza la continuidad de un marco esencial para miles de empresas europeas y británicas que dependen del intercambio constante de información para operar sin fricciones.
Un acuerdo clave tras el Brexit
Desde la salida del Reino Unido de la Unión Europea en 2020, la continuidad de las transferencias de datos ha sido un punto crítico para sectores como el comercio electrónico, la banca, la logística, la salud digital y la investigación. Las decisiones de adecuación iniciales se aprobaron porque el marco legal británico ofrecía garantías “esencialmente equivalentes” a las del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) europeo.
Sin embargo, estas decisiones expiraban en junio de 2025. La Comisión otorgó una extensión técnica de seis meses para evaluar los cambios introducidos por la nueva Data (Use and Access) Act del gobierno laborista, que flexibiliza ciertos usos de datos para investigación y recaudación benéfica, pero también exige nuevos procedimientos de reclamación para los ciudadanos.
Por qué la Comisión Europea ha dado luz verde
Tras analizar el impacto de la nueva legislación británica, la Comisión Europea concluyó que el Reino Unido mantiene un nivel de protección adecuado y compatible con el RGPD y la Directiva de Aplicación de la Ley. Además, el proceso contó con la revisión del European Data Protection Board y la aprobación de los Estados miembros mediante el procedimiento de comitología.
La decisión implica que:
- Las empresas europeas podrán seguir transfiriendo datos al Reino Unido sin implementar cláusulas contractuales adicionales.
- Se evita un escenario de disrupción masiva para organizaciones que dependen de servicios cloud, centros de datos o proveedores tecnológicos británicos.
- Se mantiene la estabilidad regulatoria en un momento clave para la economía digital europea.
Un marco revisable en cuatro años
Aunque la renovación es por seis años, la Comisión y el EDPB revisarán el sistema dentro de cuatro para evaluar si el Reino Unido sigue cumpliendo los estándares exigidos. Esto introduce un mecanismo de vigilancia que permitirá reaccionar ante posibles cambios legislativos futuros.
El Reino Unido, parte de un club selecto
El país se mantiene así dentro del grupo de territorios con decisiones de adecuación vigentes, junto a Japón, Estados Unidos, Suiza, Argentina o Corea del Sur. Para las empresas tecnológicas, esto supone una señal de confianza y estabilidad en un contexto global donde la regulación de datos es cada vez más estricta.