Matt Garman, CEO de Amazon Web Services (AWS), ha lanzado una afirmación que ha resonado con fuerza en la industria: reemplazar a los desarrolladores junior con IA es “una de las cosas más tontas” que ha escuchado. Y tiene argumentos de peso para decir esto.
La importancia estratégica de los desarrolladores junior
Durante una entrevista en el pódcast de Matthew Berman, Garman abordó el papel de la IA en el desarrollo de software y su impacto en los equipos técnicos. Frente a la tendencia de algunas empresas de reducir sus plantillas junior en favor de herramientas automatizadas, el CEO de AWS fue tajante:
“Son probablemente los empleados menos costosos que tienes, y los que más se apoyan en tus herramientas de IA. ¿Cómo funcionará eso dentro de diez años si no tienes a nadie que haya aprendido nada?”
Esta declaración pone en evidencia un punto clave: los desarrolladores junior no solo aportan energía y nuevas perspectivas, sino que son esenciales para construir el talento del futuro. Sin ellos, las empresas corren el riesgo de perder su capacidad de innovación a largo plazo.
La generación “nativa en IA”
Garman no está solo en esta visión. Thomas Dohmke, ex CEO de GitHub, también ha defendido el valor de los desarrolladores junior, destacando que muchos de ellos son “nativos en IA”, es decir, han crecido utilizando estas herramientas desde la universidad o incluso antes.
Esta familiaridad con la tecnología les permite integrarla de forma natural en sus flujos de trabajo, convirtiéndolos en aliados estratégicos para las empresas que buscan adaptarse al nuevo paradigma digital.
¿IA como complemento, no sustituto?
Lejos de ver la IA como una amenaza, Garman sostiene que su implementación puede ser un catalizador positivo para las empresas, siempre que se utilice con inteligencia. En lugar de recortar personal, propone empoderar a los trabajadores con herramientas que les liberen del “trabajo tedioso” y les permitan enfocarse en tareas más creativas y estratégicas:
“La mayoría de los trabajos de oficina hoy en día implican tareas que no entusiasman a nadie: introducir datos, generar informes, recopilar información. La IA puede eliminar esa carga y permitir que las personas se centren en lo que realmente les apasiona”.
Este enfoque coincide con la narrativa de muchos defensores de la IA: automatizar lo repetitivo para potenciar lo humano.
El uso creciente de IA en el desarrollo
Según Garman, el 80% de los desarrolladores de AWS ya utilizan herramientas de IA en sus procesos diarios. Desde la generación de pruebas unitarias hasta la documentación y la escritura de código, la adopción está en aumento semana tras semana.
Sin embargo, advierte sobre el entusiasmo desmedido por métricas superficiales, como el número de líneas de código generadas por IA. Para él, esta medida es “absurda”:
“Podría ser código malo. Medir líneas de código nunca ha sido el mejor indicador. A menudo, menos líneas es mejor que más”.
Este comentario subraya la necesidad de evaluar la calidad y el impacto del código, más allá de su volumen.
¿Qué significa esto para el futuro del desarrollo?
Las palabras de Garman ofrecen una visión optimista pero realista del futuro del desarrollo de software. La IA no está aquí para reemplazar a los humanos, sino para trabajar junto a ellos. Y los desarrolladores junior, lejos de ser prescindibles, son una pieza clave en este nuevo ecosistema.
Las empresas que apuesten por formar talento joven, integrarlo con herramientas de IA y fomentar una cultura de aprendizaje continuo estarán mejor posicionadas para liderar la próxima era tecnológica.